martes, 9 de agosto de 2011

El periodismo de mentiras

El periodismo está en crisis, o al menos, eso creemos los que realmente nos indigna saber que se ha perdido, desaparecido, aniquilado, olvidado la razón ser del cuarto poder.

Días atrás, el mundo se vio envuelto en una de las noticias más fascinantes que ningún libro de ficción habría narrado “el caso Murdoch” .El poderoso australiano, dueño de periódicos, revistas, canales de televisión, entre otros, fue protagonista y eje central del escándalo que encubre a políticos, periodistas, no periodistas, ricos, pobrecitos y hasta menores de edad. Lo que inició como una pésima estrategia periodística para ganar titulares, terminó siendo un hecho preocupante y grave para el periodismo global. Los periódicos de Murdoch han sido acusados por escuchar ilegalmente conversaciones telefónicas, no solo de políticos sino también de príncipes, artistas y hasta de una niña asesinada.

Hasta ahora todo parece increíble, Murdoch se convirtió en la “oveja negra” de la industria, pero aunque él es el máximo exponente, esta problemática es la constante en el resto del mundo. La función del periodismo se ha tergiversado de tal manera que hoy, en muchos de los casos, los grupos de medios concentrados son el poder o simplemente son instrumentos del poder. Lo cual no es nada aburrido.

¿Pero en realidad, qué tanto cambia el caso Murdoch al periodismo y a la sociedad en general?, ¿qué tanto aprendimos la lección?, ¿seguiremos como si nada?, los empleados seguirán yendo a sus trabajos mientras reciben órdenes de sus jefes, los jóvenes seguirán en las aulas de clase, los millonarios seguirán tomando las decisiones más importantes en el mundo y todos haremos como que sí pasó, pero al fin al cabo, pasó.


Claro, no faltarán los que creen que todo está bien, que no ha ocurrido nada, que los culpables son otros y así. A mi modo de ver, no podemos seguir siendo los mismos, “el caso Murdoch” lo veo como el pretexto perfecto para hacer un cambio generacional. Se que suena utópico, alejado de la realidad y hasta cursi, ¿pero si no somos nosotros entonces quienes?, el pueblo debe exigir veracidad y transparencia en la información ya que el periodismo existe solo y para ellos. Un mensaje claro y directo.